Como bien sabes, la montaña es un lugar peligroso por su climatología cambiante y los riesgos naturales asociados a su comportamiento. ¿Sabías que un simple ruido puede ser responsable de una avalancha? Pero no es la única causa que provoca esta estampida de nieve. La propia temperatura y la estructura de la nieve también pueden originar avalanchas. Cuando camines sobre la nieve lo primero que debes hacer es cerciorarte de que está bien compactada. Lanza alguna piedra o palo grande para ver la reacción de la nieve ante un objeto pesado.

Asimismo, debemos evitar las zonas demasiado empinadas o con formas convexas, así como las áreas donde acaba de caer la nieve. Estas son las zonas con mayor riesgo de desencadenar una avalancha. Las áreas soleadas también deben evitarse en las horas tempranas del día. El sol es lo suficientemente fuerte como para derretir parte de la nieve, lo que la debilita y aumenta el riesgo de provocar una avalancha.

Idealmente, debes moverte en zonas protegidas por el bosque o en áreas con terreno irregular, porque las posibilidades de una avalancha son prácticamente nulas. Pero ojo, no hay que bajar la guardia porque todavía un peligro que nos acecha: las grietas.

Las grietas son aberturas naturales en un glaciar. En principio no deberían suponer un peligro, ya que se perciben lo suficiente desde lejos como para evitarlas, pero algunas están cubiertas con una fina capa de hielo y, por tanto, son imperceptibles. Si por las circunstancias en las que estamos debemos pasar por una grieta, es mejor hacerlo temprano en la mañana, cuando la nieve se encuentra más sólida. Y por supuesto, no hacerlo si no tenemos el equipo.

Si la mala suerte se ceba con nosotros y hemos caído en una grieta, debemos ser conscientes de que es complicado salir sin ayuda o sin una cuerda. Si estamos solos y no tenemos alternativas para escapar, hay que ingeniárselas para hacer fuego y refugiarnos para la noche siguiente. Hacerse visible o mandar un mensaje al exterior es también clave, para lo cual arrojaremos alguna prenda de ropa u objeto que no necesitemos y con colores llamativos fuera de la grieta. Lo ideal sería hacer una pequeña bandera con ramas, bastones y algo de ropa.