La llegada de la tecnología LED revolucionó hace ya muchos años la industria de la iluminación portátil, y en especial el sector de las linternas. Hoy en día, con esta tecnología bien consolidada y completamente abrazada por todos los fabricantes, contamos con un gran abanico de posibilidades en lo que a diferentes tipos de linterna se refiere, gracias en parte a la gran oferta en diferentes LEDs de muchos fabricantes que ofrecen características distintas para abarcar un mayor segmento del mercado, con distintas potencias de salida, ángulo de emisión de luz, color o temperatura de la luz e incluso altos índices CRI. Y gracias a todo ello hoy contamos con un amplio espectro de linternas que ofrecen unas prestaciones y características muy distintas entre sí para satisfacer todas las necesidades en las diferentes aplicaciones en las que se vayan a emplear, desde un uso cotidiano de apoyo, hasta linternas específicamente diseñadas para un uso táctico. 

El tamaño importa

Uno de los primeros puntos a tener en cuenta a la hora de elegir una linterna es tener una idea clara del tamaño que necesitamos. Normalmente (aunque no es una regla), las linternas de mayor tamaño suelen contar con una salida (potencia en lumen) mayor, y además suelen albergar en su interior un número mayor de baterías (o baterías de mayor tamaño), lo que multiplica la capacidad y, por lo tanto, el total de tiempo de uso. Pero si, por ejemplo, vamos a utilizar nuestra linterna en largas caminatas nocturnas, es posible que prefiramos una linterna de mayor tamaño y peso más contenido para no incrementar innecesariamente el peso total de nuestro equipo. 

Lanzadoras e Inundadoras 

Tenemos linternas que están diseñadas para alcanzar largas distancias con su haz de luz, y también tenemos algunas que nos ofrecen un auténtico muro de luz difusa. Una lanzadora abarca una pequeña área con una gran intensidad, mientras que una inundadora abarcará un área mucho mayor con menor intensidad. No tendría mucho sentido utilizar una linterna capaz de alcanzar con su haz por encima de los 500 metros dentro de una habitación, al igual que una inundadora no nos será de mucha utilidad si la queremos utilizar para comprobar el estado de edificios situados a varias manzanas de nosotros 

Los números pueden engañar

La salida máxima de una linterna LED está comprometida por dos factores: la temperatura en el emisor y la tensión de la fuente de alimentación. Cuando vemos las cifras que los fabricantes emplean para publicitar sus nuevas linternas, nos muestran un valor obtenido en laboratorio que difícilmente podremos mantener por más de unos minutos, ya que la mayoría de linternas cuentan con un “stepdown” en su modo de salida máxima (bajón en la salida programado por tiempo o temperatura para proteger la electrónica de sobrecalentamiento) y es por eso que recomendamos ver detenidamente las salidas de todos los modos para ver si estas intensidades son aceptables para nuestro desempeño y no nos dejemos llevar solo por el máximo. 

Frontales 

La oferta actual en frontales es bien amplia a día de hoy, con multitud de modelos. Un punto importante a la hora de elegir un frontal es la distribución de su peso. Algunos cuentan con una caja independiente para las baterías, normalmente situada en la parte trasera, que los hacen mucho más equilibrados y generan menos fatiga en el cuello que los que tienen todo el peso en la parte delantera. Otro factor importante en los frontales de uso cotidiano es la elección de uno con un haz de luz bien difusa, ya que si la proyección muestra un “hotspot” muy definido acabaremos con fatiga ocular, ya que nuestros ojos irán involuntariamente siguiendo constantemente ese punto central del foco. 

Tintes y CRI 

Por suerte son muchos los fabricantes que, como Olight, ofrecen la posibilidad de elegir el tono de la luz en muchas de sus linternas. Aunque esto es algo que responde casi completamente al gusto personal, los tonos neutros o ligeramente cálidos nos van a representar los colores de nuestro entorno de una manera mucho más natural, más parecida a como lo haría la luz solar, frente a los tonos fríos que generan una imagen más plana y apagada. El índice CRI (índice de reproducción cromática) es una escala del 1 al 100 que mide la capacidad de una fuente de luz para reproducir los colores de forma fiel en comparación a la luz solar; y nos será útil para identificar esas linternas que ofrecen un rendimiento cromático excelente, ideales por ejemplo para aficionados a la fotografía nocturna. 

Linternas “tácticas” 

Hay miles de linternas de aspecto táctico. Sin embargo, son muy pocas las que ofrecen un interfaz de usuario apto para este desempeño. Si queremos una linterna para un uso militar/policial/táctico, deberemos buscar una linterna robusta, de uso sencillo y acceso rápido al interruptor. Además, no sirve de nada tener un modo estroboscópico de frecuencia variable si para acceder a él necesitamos hacer una combinación de pulsaciones que, en caso de emergencia, difícilmente recordaremos. 

EDC o linternas de uso cotidiano 

Hay quien dice que la mejor linterna de todas es aquella que tienes a mano cuando necesitas una. Y es una gran verdad. Por ello somos muchos lo que gustamos de llevar una pequeña linterna siempre con nosotros. Ya sea en el llavero, en el bolsillo de la cazadora o colgando del cinturón, las linternas EDC son aquellas linternas pequeñas, sin unas características específicas definidas pero que son útiles para situaciones cotidianas como buscar un objeto bajo el asiento del coche o inspeccionar el interior de un PC. 

Artículo escrito por @Rdlinternas