El fuego en la montaña representa un peligro si no se hace de manera adecuada, ya que puedes ocasionar incendios forestales o poner en riesgo la vida de otras personas y animales. Además, no está permitido encender fuego en cualquier parte, algo que debemos tener siempre presente para no incurrir en delitos.

En España está prohibido hacer fuego fuera de las zonas delimitadas e incluso, dependiendo de las condiciones meteorológicas de cada momento y estación del año, podemos encontrarnos con días en los que tampoco estará permitido hacerlo dentro de esas zonas habilitadas.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de encender una fogata es el lugar. Busca un área despejada de vegetación y limpia bien los hierbajos que pueda haber cerca del “epicentro” de la fogata. El siguiente paso será limitar el área dibujando un círculo de un metro de diámetro con piedras, porque será justo en el centro donde colocaremos la leña a la que prenderemos fuego. 

Por último, lo más importante, antes de marcharnos, hay que cerciorarse de que el fuego está correctamente apagado y no quedan chispas. Para ello podemos cubrir la fogata con tierra para minimizar su oxigenación o erradicar la fuente de calor con agua. 

Técnicas para encender fuego

Uno de los mecanismos más populares es el conocido como arco de rodamiento indio. Consiste en un sistema de fricción en el que hay que girar de manera rápida una vara con ayuda de un arco sobre el trozo de madera que queremos prender.

El arco lo construiremos con madera flexible y la cuerda de, por ejemplo, nuestro calzado. Esta madera más blanda habrá que frotarla sobre la madera más dura. No es una técnica fácil, ni mucho menos rápida, pero aplicando la fuerza necesaria y con cierto margen de tiempo, siempre funciona. 

Para conseguir madera del tamaño que deseamos y además hacerlo en poco tiempo y sin gran esfuerzo, es aconsejable utilizar una sierra de bolsillo portátil. Es un accesorio tremendamente útil y eficiente para este tipo de situaciones y no ocupará mucho espacio en nuestro equipaje.

Otro de los métodos conocidos tiene al sol como protagonista. La luz solar junto al uso de una lupa, unos prismáticos, unas gafas de sol o incluso la lente de una cámara de fotos (por sorprendente que parezca), puede servirnos para conseguir hacer fuego.

En primer lugar debemos colocar la lupa o el cristal sobre la yesca, consiguiendo que el sol incida sobre él. Es cuestión de paciencia, de soplar cada cierto tiempo y de ir incorporando la madera fina para que el fuego vaya ardiendo. 

Si nunca has encendido fuego y es la primera vez que vas a intentarlo, trata de asesorarte con personas con experiencia previa o profesionales de la supervivencia y el bushcraft. En nuestro país cada vez hay más academias que ofrecen cursos de montaña orientados a la supervivencia en zonas de montaña y terrenos naturales.

Pero… ¿Y si el terreno está mojado? ¿Cómo lo hacemos?

Es importante tener preparada una yesca seca si tenemos la oportunidad de encontrar alguna a tiempo. En caso contrario, será mejor ir encendiendo ramitas pequeñas y una vez estas estén bien prendidas, ir incorporando los troncos más gruesos. Además, será importante que la lluvia no caiga directamente sobre el fuego para que no lo apague. Para evitar que esto ocurra podemos hacer un agujero en la tierra o, si hace viento, rodear la hoguera con piedras para que no le afecte. 

Infórmate bien antes de hacer fuego

En cualquier caso, recomendamos que te informes a través de organismos oficiales sobre las prohibiciones o permisos para hacer fuego en según qué zonas, fechas y condiciones climatológicas. En algunos casos, simplemente pidiendo un permiso, tendrás la autorización necesaria. Para ello, tendrás que dirigirte al Gobierno de tu Comunidad Autónoma (Cataluña, Andalucía, Aragón, Galicia, etc.), ya que son las autonomías las que decretan las competencias en esta materia.

Recuerda que el fuego en la naturaleza no es ningún juego y debes extremar las precauciones.