Madrid, 15 de octubre de 2019. Hace unos días se celebraba en Túnez la decimonovena edición de los 100 kilómetros del Sahara, carrera desértica que se disputa en tres etapas bajo unas temperaturas cercanas a los 40 grados. El corredor segoviano Luis Alonso Marcos, especialista en pruebas de este calibre, se impuso 

en la clasificación final. Si bien durante las dos primeras jornadas el italiano Giovanni Iomi lideró la competición, en la última etapa ‘Luisete’ recortó ese colchón de minutos y se coronó vencedor del evento ganando la etapa del día.

Unegia, la victoria muy especial para el corredor de La Granja, a quien las lesiones le alejaron hace años de la élite del trail running. Hasta entonces, su palmarés era envidiable, con victorias en algunas de las pruebas de ultradistancia más importantes de España, como el Gran Trail Peñalara, y también de carácter internacional, como el Gran Maratón de la Muralla China. Luis Alonso Marcos es, además, uno de los pocos deportistas españoles que posee el Grand Slam Marahton, un circuito que requiere de completar al menos un maratón en cada continente, Polo Norte incluido.

La estratégica gestión de la energía, la recuperación y la resistencia ante las adversas condiciones del desierto son factores clave para garantizarse el éxito en una carrera de esta tipología, así como el material utilizado. El atleta segoviano confió en los frontales de Olight para iluminar su camino cuando la noche caía sobre el desierto del Sahara, uno de los momentos más críticos de las carreras desérticas, donde la oscuridad, el silencio y la soledad envuelven a los participantes: “Aposté por el frontal HS2, que tiene una potencia de hasta 400 lúmenes, ideal para carreras cortas. Por eso lo utilicé en la etapa nocturna de 15 kilómetros al máximo de sus posibilidades. Con la luminosidad que da en todo momento fui sin ningún problema, viendo el terreno y las balizas con mucha claridad. Muy contento con sus prestaciones”, señaló Luisete.