Correr en la montaña, sobre terreno nevado y, si puede ser, bajo la luz de la luna. Es el snowrunning, una modalidad emergente de los deportes outdoor que cada vez cuenta con más practicantes en España. Su origen se encuentra en los países nórdicos, donde la nieve abunda a lo largo de todo el año en gran parte de las montañas de la región; mientras que en nuestro país es en los meses de invierno cuando se celebran la todalidad de las competiciones que han apostado por este particular deporte.

El snowrunning requiere a los participantes de una forma física excelente, pues a la propia exigencia de un desafío de estas características, en el que se salvan a pie distancias considerables y fuertes desniveles, hay que unirle la complejidad de avanzar por un terreno de nieve y hielo. Correr en montaña en estas condiciones tan duras requiere de un esfuerzo muscular extra, superior al necesario para hacerlo sobre cualquier sendero seco y firme. Y también de una equipación en la que no pueden faltar dos componentes como son los crampones de trail running (accesorio formado por unas cadenas que envuelven la zapatilla deportiva y cuyos pinchos en la suela logran la adherencia necesaria sobre el hielo) y una linterna frontal con la que poder iluminar nuestro camino.

Para la temporada 2021 y por vez primera en la historia, la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) ha introducido una Copa de España de Snowrunning, un dato que evidencia la creciente afición nacional por esta modalidad invernal. Las citas del calendario son las siguientes: Snowcross Leitariegos (23 de enero; León), Snowrunning Sierra Nevada (6 de febrero; Granada), Snowrunning Larra Belagua (13 de febrero; Navarra) y Snowcross La Covatilla (20 de febrero; Salamanca).

Consejos para principiantes del snowrunning

▪ Elige un crampón adecuado, diseñado específicamente para adaptarse a una zapatilla de trail running; no los confundas con los crampones de escalada. Los crampones para snowrunning son más ligeros, envuelven el calzado que llevamos y sus pinchos permiten la adherencia delantera y trasera para avanzar sobre la nieve sin perjudicar la zancada de la carrera.

▪ Correr con los crampones te obligará a dar una zancada algo más amplia de lo normal, pero es un gesto que te saldrá de manera instintiva, sin pensarlo demasiado. No te preocupes si los primeros días te sientes algo incómodo con ellos; te acostumbrarás en poco tiempo.

▪ En los descensos trata de apoyar con el talón y no con la puntera, pues de lo contrario tendrás muchas papeletas de sufrir una caída. 

▪ En las subidas, tómatelo con calma. No es igual que cuando subes una pendiente de montaña en firme. Aquí la nieve y el hielo te obligarán a hacer un esfuerzo muscular superior cuando realices la zancada. Como va a ser muy difícil que consigas correr cuesta arriba, trata de dar «pasos de gigante» apoyando las manos sobre las rodillas y ayudándote de los brazos mientras creas un efecto palanca. Esta técnica te permitirá ahorrar energía de las piernas.

▪ Acopla unas polainas a tus zapatillas para evitar que entre la nieve al interior y te deje los pies mojados.

▪ No olvides incluir en tus rutinas de entrenamiento ejercicios de fuerza del tren inferior, prestando especial atención al cuádriceps, que es el grupo muscular clave para correr sobre la nieve.